En la solicitud de medida de coerción presentada por el Ministerio Público contra el exregidor de Boca Chica Francisco Paulino y otras 14 personas, se detallan las presuntas implicaciones que tiene cada uno.
En el documento de la impactante Operación Kraken, se solicita la imposición de 18 meses como medida preventiva y que el caso sea declarado complejo por los graves cargos de narcotráfico y lavado de activos.
La presunta red contaba con contactos internos en el Multimodal Caucedo en Boca Chica para llevar a cabo sus operaciones.
Según el Ministerio Público, este era el rol de los integrantes de la red:
José Augusto Rodríguez Sánchez (El Rubio): uno de los principales líderes de la presunta operación criminal, coordinador que se encargaba de recibir, almacenar, transportar y entregar las drogas destinadas a ser ocultadas en contenedores, también contactaba a empleados y transportistas en el puerto con el propósito de contaminar los contenedores con destino a los Estados Unidos o Europa.
De acuerdo con el Ministerio Público, supervisó directamente la logística de la estructura ilícita con la intención de asegurar las ganancias utilizadas para crear negocios fachada que dieran una apariencia legal.
Francisco Alberto Paulino Castro: conocido como (Francis) o (El Compadre) participó en la exportación de drogas a los Estados Unidos y Europa. En septiembre de 2012 fue detenido durante un operativo en el que se incautaron seis paquetes de cocaína.
El Ministerio Público revela que el 4 de julio de 2025, partieron de su residencia una Chevrolet Tahoe negra y una Honda CRV gris, con los imputados Marko Popović y José Augusto Rodríguez Sánchez (El Rubio) como conductores.
Implicados en el operativo Kraken: Leandro Manuel Arias Santana, Gregory Arturo Calzado Paredes, Cleudi Zapata, José Francisco Sabino Castillo, Manuel Almancio Moreno de los Santos, Fernando de Jesús Ventura Segura, Mauricio Josué Castillo y Francisco Colón Natera.
José Alberto López Alcántara (Bururún): según el Ministerio Público, recibió de las organizaciones criminales ingentes cargamentos de drogas y sustancias controladas, que se exportaron fuera del país con el apoyo de los “clavadores” que formaban parte de la red criminal de “El Rubio” y/o “El Saya”.
Coordinaba el ingreso y la ubicación de los «clavadores», en puntos clave para la manipulación de contenedores con cargamentos ilícitos para la exportación.
Melvin Manuel Fis Taveras: encargado de seguridad y pieza clave de la organización que recibía las drogas y sustancias directamente de las manos de José Augusto Rodríguez Sánchez (El Rubio), con la tarea de introducirlas en el Puerto Multimodal Caucedo, que una vez dentro eran entregadas a los denominados (clavadores) en la mafia de tráfico, que se dedicaban a depositarlas en los contenedores correspondientes para su envío.
Los mecánicos y denominados «clavadores» Wilmer Evangelista Rumaldo, Ángel David Feliz Cuevas, Edwin Alberto Mejía Guerrero, Fernando Javier Castro Ramos, Jonathan Ditrén (El Brujo) que recibía instrucciones directas de «El Rubio» y Wilson Tomás Altagracia de la Cruz, gestionaban la entrada de drogas al Puerto Multimodal Caucedo, para ocultarlas, transportarlas y con ayuda de más miembros ponerlas en caletas en los contenedores que salen del país. A cambio de un suculento pago por su participación en las actividades ilícitas.
Leandro Manuel Arias Santana (Berni): cliente VIP de los servicios ilícitos, financiaba y suministraba la operación con drogas y sustancias controladas destinadas a enviarlas en los contenedores, de igual manera establecía contacto con líderes de otras organizaciones delictivas para proporcionar transporte y logística que permitan la entrada y salida de las drogas desde y hacia Estados Unidos y Europa.
Gregory Arturo Calzado Paredes: en condición de experimentado «clavador» coordinaba las operaciones y logística de la organización, reclutaba personal para que trabajara en el equipo delictivo, especialista en modificar vehículos, precisamente camiones, adaptándolos con compartimentos ocultos y/o “caletas” que facilitan el ingreso de drogas y armas a las instalaciones del Puerto, con vínculos previos en otros procesos de narcotráfico en el país, encontrándose actualmente prófugo de la justicia.
Cleudi Zapata (Pelota): pieza clave en el esquema de narcóticos, el Ministerio Público dice que este imputado financiaba a la organización con drogas y sustancias controladas procedentes de otras organizaciones delictivas, coordinaba a la par de José Augusto Rodríguez Sánchez (El Rubio) el acercamiento con empleados y miembros de seguridad del puerto, como el primer paso para introducir los narcóticos y su exportación en contenedores al extranjero. Entre sus contactos hay influyentes figuras vinculadas al sector político, Zapata ha estado vinculado a un historial de procesos penales por narcotráfico.
Implicados en el operativo Kraken: Marko Popović, Jonathan Ditrén y José Alberto López Alcántara.
José Francisco Sabino Castillo, empleado; y Manuel Almancio Moreno de los Santos, quien laboraba en el Centro de Monitoreo de las cámaras de vigilancia del Puerto Multimodal Caucedo, recibían jugosos sobornos a cambio de ocultar las irregularidades en las operaciones, según el Ministerio Público.
Dentro de las operaciones que hacían está el movimiento ilegal de camiones, facilitaban la entrada nocturna de vehículos a zonas restringidas o personas contaminando contenedores. «Se comprobó que De los Santos está directamente vinculado a la peligrosa red criminal».
Fernando de Jesús Ventura Segura: transportista clave encargado de transportar drogas y sustancias controladas, para ingresarlas al Puerto Multimodal Caucedo.
El MP detalla que Segura fue el conductor de un camión que transportó fuera de las instalaciones del puerto el contenedor n.º HLBU6008528 en el que fueron incautados 125.81 kilogramos de drogas, el pasado 29 de agosto de 2025.
Mauricio Josué Castillo: supervisor de la empresa Dominican Watchman National colaboró en la operación de narcotráfico al ignorar los rigurosos protocolos de seguridad del puerto, en el que fue contaminado el contenedor refrigerado n.º HLBU6008528, donde se incautó 120 paquetes de un polvo blanco que resultó ser 125.81 kilogramos de cocaína clorhidratada, el 27 de agosto de 2025.























