Eddy Olivares Ortega, el Ministro de Trabajo dominicano, anunció una noticia clave: la inminente aprobación del Código de Trabajo y, posteriormente, la tan esperada reforma de la Seguridad Social en la República Dominicana. Este trascendental anuncio se realizó durante el XVIII Congreso Iberoamericano de la Seguridad Social (OISS), celebrado en Asunción, Paraguay.
Olivares detalló que en los próximos meses la reforma del Código de Trabajo será una realidad, marcando un cambio histórico para el empleo en la República Dominicana y adaptando las relaciones laborales a los retos del siglo XXI. Este proyecto, un clamor nacional largamente esperado, es crucial para fortalecer los derechos de los trabajadores, asegurar la sostenibilidad del sistema dominicano y elevar la calidad de los servicios vitales que reciben los ciudadanos.
El titular de Trabajo destacó: “El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, ha asumido el compromiso de impulsar una reforma de la seguridad social que sea verdaderamente justa y confiable para todos, especialmente para los trabajadores dominicanos. Este proceso se realizará bajo un marco tripartito y con el más amplio consenso social, garantizando una reforma social histórica”.
El ministro resaltó que haber representado a la República Dominicana en este periodo de momentos cruciales y oportunidades para la innovación social, ha sido una experiencia que genera un permanente orgullo para la nación.
Valoró que en sus 70 años de trayectoria, la OISS ha sido un pilar, elevando la protección social de millones de personas y garantizando su bienestar, a través de su guía técnica, su rol como puente de diálogo y su impulso en reformas vitales.
“La OISS ha demostrado una capacidad excepcional para evolucionar, adaptarse y anticipar cambios, siempre fiel a su visión de construir sistemas de seguridad social más inclusivos, sostenibles y solidarios para la región”, afirmó.
Finalmente, Olivares puntualizó que el reconocimiento por su liderazgo al frente de la OISS durante la pandemia de la COVID-19, es un símbolo de un honor que trasciende lo personal e institucional. Es, además, un poderoso recordatorio del compromiso inquebrantable asumido con Iberoamérica y de la responsabilidad de seguir trabajando, desde cada nación y cada foro de diálogo, por sistemas de seguridad social más justos, eficientes y humanos para todos.























