En el marco de las festividades navideñas, muchos dominicanos eligieron la tranquilidad de su hogar para compartir la mañana de Navidad con sus seres más queridos.
Durante un recorrido especial, nuestro equipo de periodistas constató una inusual tranquilidad en las calles del Gran Santo Domingo este 25 de diciembre.
La escasa presencia de personas fue notoria, incluso desde el peaje de Las Américas, donde la circulación vehicular era sorprendentemente mínima.
Playa de Boca Chica lució inusualmente tranquila este 25 de diciembre.
Ya en la popular playa de Boca Chica, al conversar con los que se atrevieron a celebrar su Navidad bajo el sol y la arena, confirmaron haber pasado la festividad en familia, con un ambiente controlado. Sin embargo, coincidieron: este año se sintió menos motivación que en años anteriores.
“Prácticamente, la gente estuvo animada compartiendo su cena familiar. Pero este año, notamos que se concentraron mucho más en sus hogares y no salieron a la calle como de costumbre”, expresó Ramón Emilio Jiménez.
Will Cuevas, quien observaba a sus hijos jugar con sus regalos nuevos a orillas de la playa, aseguró que la Nochebuena ya no es como antes, y que este año se sintió “lenta”.
“Realmente la noté muy floja, no sé qué está pasando, pero la gente no estaba muy motivada con la cena y no vi el ambiente al que uno está acostumbrado”, afirmó.
¿Qué hay detrás de esta apatía navideña? La respuesta podría estar en la cruda realidad económica que atraviesa el país, afectando a cada dominicano de a pie, que ve cómo los precios se disparan mientras los salarios se estancan.
En ese mismo sentir, Carolina Rodríguez Vásquez, al comparar estas festividades con las Navidades pasadas, fue contundente: “todo es diferente y es que el dinero está escaseando, la situación está apretada; ahora mismo todo está caro”.
Navidad en la playa
Para muchos, la playa fue la respuesta a la búsqueda de un cambio de ambiente y la necesidad de escapar un momento de la ciudad. “Como ya todo el mundo está recostado, vinimos aquí a botar un poquito el golpe y a pasarla bien”, afirmó Ramón Emilio Jiménez.
La playa representó un espacio diferente para salir de la ciudad
Asimismo, la playa brindó un espacio diferente para la recreación de los niños y el estreno de los juguetes que trajo esta Navidad.
Manuel Nova, quien también celebraba su día en los alrededores, dejó un mensaje que invita a la reflexión y al agradecimiento, recordando que más allá de las fiestas, lo esencial es valorar la vida.
“Debemos darle gracias a Dios por un día más de vida…. uno sabe a la hora que sale, pero no a la hora que llega” expresó.
En cuanto a los deseos para el Año Nuevo, la mayoría coincidió en pedir paz, salud y unión familiar, siendo este último de los más anhelados, junto a la cercanía a Dios y la esperanza de un futuro mejor para la nación.























