El abogado y líder sindical Mario Díaz pidió hoy una reforma urgente y contundente de la Ley No. 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de República Dominicana, afirmando que la normativa vigente presenta graves deficiencias que la hacen ineficaz y poco respetada en la práctica.
Díaz planteó la necesidad de endurecer las penas contra los conductores temerarios, proponiendo, entre otras medidas, la confiscación permanente de motocicletas involucradas en infracciones graves que causen accidentes y muertes, o que sean utilizadas para cometer actos delictivos; la cancelación de por vida de licencias de conducir a infractores reincidentes y peligrosos, así como la revisión y modificación de los requisitos para la importación de motocicletas, a fin de regular de manera más estricta el caótico aumento del parque vehicular nacional.
Asimismo, el líder sindical abogó por un castigo implacable y efectivo para las violaciones a la ley de tránsito cometidas por motoristas, incluyendo motoconchistas de nacionalidad haitiana, repartidores de plataformas digitales (delivery) y conductores imprudentes, a quienes responsabilizó de una parte significativa del terror vial que afecta a peatones y conductores de otro tipo de vehículos en todo el territorio nacional.
“¡Basta ya de impunidad! El país no puede seguir tolerando que amplios sectores del tránsito operen al margen de la ley. La paz vial ha sido secuestrada, y solo una reforma contundente de la ley de tránsito, acompañada de una aplicación sin contemplaciones, puede devolver el orden a nuestras calles”, afirmó Díaz.
El abogado lamentó que la legislación actual sea letra muerta y respetada apenas por un reducido porcentaje de los conductores, lo que evidencia, según afirmó, la existencia de vacíos legales, ambigüedades y fallas normativas que urgen ser corregidas mediante una revisión legislativa seria y responsable.
En ese mismo orden, Díaz reiteró su respaldo a la implementación inmediata de la Inspección Técnica Vehicular (ITV) como mecanismo esencial para garantizar condiciones mínimas de seguridad en el parque vehicular, así como la renovación total de la red semafórica a nivel nacional, la cual calificó como vieja e incapaz frente al crecimiento del tránsito.
Díaz recordó que desde hace más de dos años viene solicitando el refuerzo de la Comisión Militar y Policial (Comipol) a la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), con el objetivo de potenciar la capacidad operativa, el control, la fiscalización y la autoridad institucional en materia de tránsito, especialmente en el Gran Santo Domingo y el Distrito Nacional.
La seguridad vial debe ser una política de Estado prioritaria; «sin acciones drásticas y estructurales, el caos vial seguirá cobrando vidas”, sentenció Díaz.























