A pesar de los modernos proyectos de transporte que han puesto a Los Alcarrizos en el mapa, la realidad que viven los residentes en sus barrios cuenta una historia de abandono que ya no se puede ocultar.
Los ciudadanos denuncian que las calles del municipio son intransitables debido al deterioro crítico de la capa asfáltica, una problemática que han denunciado durante años a las autoridades sin recibir soluciones reales.
Durante un recorrido por el sector, se pudo confirmar el pésimo estado de las principales vías y calles secundarias. Los hoyos, las zanjas y la falta de pavimentación convierten el tránsito diario en una carrera de obstáculos para vehículos y peatones.
El calvario de transitar en Los Alcarrizos
Alan de Dios, quien trabaja como motoconchista, relató el suplicio diario que significa desplazarse por las maltrechas calles de la demarcación.
Su labor le permite tener un diagnóstico exacto de cómo se encuentran las vías en cada rincón del municipio.
“No hay una calle que sirva. Uno siente que el dinero no se invierte donde debe. Recorro todos los bloques y callejones de Los Alcarrizos y la situación es penosa. Hasta las calles que estaban mejor ahora están llenas de cráteres”, manifestó De Dios con total indignación.
Promesas incumplidas y presupuesto estancado
La frustración crece ante la falta de ejecución del Presupuesto Participativo. Rita García, líder comunitaria, denunció que aunque los barrios han sido seleccionados para obras prioritarias, los proyectos de aceras, contenes y asfalto siguen paralizados.
“Estamos hartos de los reportes. Nos dicen que ganamos los presupuestos, pero en la calle no se ve nada. No tenemos aceras ni contenes dignos. El asfaltado es un recuerdo del pasado y el olvido es total”, expresó García.
El abandono es evidente en puntos críticos como las calles Respaldo Padre Betancourt, San Antonio y la calle 21 de Pueblo Nuevo, sumado al estado deplorable de las calles 14 y 17 en Las Piñas.
Oscuridad, inseguridad y basura: la crisis olvidada
Los Alcarrizos vive una crisis multifactorial. Además de las calles destruidas, la falta de iluminación pública ha convertido a los barrios en zonas de alto riesgo al caer la noche.
García enfatizó que la falta de luz es sinónimo de inseguridad. “En la calle 5 las lámparas están muertas. Nadie quiere salir de noche. Las autoridades vienen, cuentan las lámparas dañadas para los censos, pero nadie vuelve a repararlas”, denunció.
El inventario del abandono es alarmante según líderes locales.
Villa Las Colinas registra 46 lámparas fuera de servicio, Arenoso Primero cuenta con 27 luminarias apagadas y el Residencial Las Glorias reporta 19 puntos sin luz.
Para colmo, la deficiente recogida de basura ha provocado vertederos improvisados en cada esquina.
En el sector Las Piñas, cerca del Centro Educativo Juana Saltitopa, un basurero gigante obliga a estudiantes y vecinos a lanzarse al medio de la calle, arriesgando su vida ante el caos vial.
Un clamor por soluciones urgentes
Ante el silencio del Ministerio de Obras Públicas (MOPC) y la alcaldía, los comunitarios alzaron su voz durante el evento Diálogos para la Convivencia Barrial.
En presencia de varias autoridades, los voceros de Los Alcarrizos presentaron formalmente su pliego de demandas ante la desesperante situación.
Los residentes exigen que este encuentro no sea otro ejercicio de retórica política y que se traduzca en una intervención inmediata que devuelva la calidad de vida y seguridad a los habitantes de este pujante municipio de Santo Domingo.























