Tras el caos y la confrontación que se registró este domingo en el distrito municipal de La Cuaba, del municipio Pedro Brand, donde chocaron bandos por la instalación de un mega-relleno sanitario, el pueblo amaneció en paro total este lunes.
Comercios y escuelas cerradas, transporte público paralizado y pánico colectivo entre los residentes de El Aguacate, es el ambiente que se respira la mañana de este lunes en la comunidad que ha mantenido una resistencia inquebrantable contra la instalación del polémico relleno sanitario, que temen se convierta en un vertedero gigante y afecte su futuro y salud.
“El ambiente sigue explosivo en el distrito municipal de La Cuaba, los negocios totalmente cerrados, el sindicato de choferes de transporte público de La Cuaba no ha estado trabajando hoy, las escuelas están cerradas, la crisis persiste”, explicó el presidente de la Junta de Desarrollo de La Cuaba, Fabio Correa.
Adicional a esto, líderes comunitarios temen por su vida, ya que aseguran que tras el violento enfrentamiento registrado en la localidad del Pedregal con personas de otros lugares que llegaron en guaguas de forasteros para apoyar el megaproyecto sanitario, han recibido amenazas.
Aseguraron que tras el rotundo rechazo comunitario en la gran protesta de este domingo, “no han cesado las graves amenazas” por diferentes vías, por lo que tienen miedo a posibles represalias.
“Nosotros no tenemos miedo, sabemos que son grupos peligrosos, pero no tenemos miedo, porque sabemos que nacimos un día para morirnos otro día”, expresó el valiente dirigente comunitario Pascual Sosa.
Una batalla campal con piedras, palos y gases lacrimógenos se produjo en la comunidad de La Cuaba en medio de protestas masivas contra el relleno sanitario, este domingo, luego de que llegaran en guaguas forasteros de otras zonas para una vigilia a favor de la construcción del polémico megaproyecto, convocada por el Comité para la Defensa del Medio Ambiente y Recursos Naturales, una organización desconocida por los verdaderos dirigentes de La Cuaba.
Este violento choque tuvo lugar luego de que por dos días consecutivos comunitarios del paraje El Aguacate salieran a las calles con gomas incendiadas y bloquearan la principal vía de acceso, en rotundo rechazo a los intentos del temido relleno sanitario.
De igual forma, el pasado 23 de noviembre comunitarios salieron a las calles en una marcha pacífica masiva, donde escenificaron una caminata por las calles vestidos de blanco y alzando la voz con potentes consignas alusivas a sus reclamos.























