Basado en las advertencias del meteorólogo John Morales, el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, reveló que actualmente no existen herramientas tecnológicas capaces de predecir la cantidad exacta de milímetros de lluvia que provocaron el caos en el Gran Santo Domingo este miércoles.
Méndez explicó que este fenómeno meteorológico fue causado por nubes de desarrollo vertical, lo que hace técnicamente imposible medir con precisión la milimetría de lluvia que dejó la vaguada sobre el territorio nacional.
El director del COE subrayó durante una rueda de prensa que estos eventos son impredecibles debido a los efectos devastadores del cambio climático, los cuales han alterado drásticamente el comportamiento de los fenómenos atmosféricos en la región.
Asimismo, reconoció que los tres radares Doppler instalados en el país resultan insuficientes para detectar estas precipitaciones extremas, por lo que el Gobierno trabaja en la adquisición de nuevas tecnologías de monitoreo avanzado.
El funcionario recordó que el Gran Santo Domingo se mantiene bajo alerta constante desde el periodo de Semana Santa debido a la inestabilidad atmosférica.
Detalló que el suelo se encuentra completamente saturado tras días de lluvias incesantes, lo que aumenta el riesgo de inundaciones repentinas y desbordamientos en zonas vulnerables.
Méndez aclaró que el COE depende estrictamente de los informes técnicos emitidos por el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) para emitir alertas oficiales a la población.
Resaltó que el Indomet es el organismo científico encargado de monitorear y proyectar la milimetría de lluvia para informar oportunamente sobre posibles riesgos para los dominicanos.
Cifras oficiales de la Cruz Roja Dominicana reportan un saldo alarmante de 250,000 familias afectadas, con 1,124 viviendas dañadas en el Gran Santo Domingo y 2,700 en la provincia de San Cristóbal.























