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Residentes de Ciudad Satélite y Los Rieles, en Santo Domingo Oeste, viven un drama desgarrador este domingo tras quedar bajo el agua por las inundaciones provocadas por las lluvias. Entre lodo y pertenencias perdidas, los comunitarios denuncian el abandono estatal ante un problema histórico que parece no tener fin.
Miles y miles de familias que hoy domingo están sacando lodo de sus casas. Y no es justo, mi amigo, expresó Fátima Lebrón, quien asegura que la situación se repite cada año en la zona.
Yo tengo siete años sacando lodo, yo tengo siete años reparando neveras, reparando lavadoras, yo tengo siete años cambiando colchones, porque esto es todos los años. Esto no es solamente ahora; ahora el nivel del agua subió muchísimo, y cada vez sube más, agregó.
Las inundaciones también han obligado a varias familias a abandonar temporalmente sus hogares. Rafael Cuevas narró que, ante la imposibilidad de permanecer en su vivienda, tuvo que refugiarse donde un pariente.
Estamos durmiendo donde un familiar que nos dio el apoyo, y gracias a Dios por eso estamos durmiendo en camas, indicó.
De su lado, Emilio Herrera describió las precarias condiciones en las que se encuentran los residentes, intentando rescatar los pocos ajuares que se salvaron de la crecida.
Lamentablemente estamos levantados desde las cinco de la mañana, lavando y botando trastes porque hay rumba de escombros que da miedo. Desde ese día nadie ha venido en apoyo de nosotros, nadie, sostuvo.
El impacto también ha sido devastador para las familias con niños. Ana Domaris relató con angustia el momento en que tuvo que ser evacuada en medio del desastre.
Para yo salir de aquí, tuvieron que sacarme en lancha con mis hijos, y eso me ha dolido bastante. Estamos pensando en mudarnos, porque esto es un trauma bastante grande que estamos pasando, y más cuando hay niños por el medio, manifestó.
Los afectados atribuyen la tragedia a la falta de drenaje pluvial y al colapso del arroyo Lebrón, que sigue siendo una amenaza latente para el Gran Santo Domingo.
Acá tenemos el arroyo Lebrón. Cuando el arroyo Lebrón desahoga en el río de Manoguayabo, entonces eso impide que el agua circule y la devuelve, por lo que nosotros quedamos en el medio de ambos, explicó Roberto Carlos.
Aunque reconocen que se han realizado limpiezas superficiales, exigen obras de infraestructura reales antes de que ocurra una desgracia mayor.
Pero las retroexcavadoras sacan un poco de lodo y basura, y después volvemos a lo mismo, afirmó Lebrón.
Ante esta emergencia, hacen un llamado urgente a la CAASD y al Gobierno central para que ejecuten una solución definitiva, como el encajonamiento de la cañada, advirtiendo que, de no ser escuchados, las inundaciones seguirán cobrándose la paz y los bienes de cientos de familias dominicanas.























