El Gobierno de Estados Unidos (DOE) aprobó formalmente a la empresa Caribbean Transmission Development Company (CTDC) el desarrollo del histórico “Proyecto Hostos”, la megaobra de un cable eléctrico submarino que conectará directamente a la República Dominicana con Puerto Rico.
La noticia, confirmada por el diario El Nuevo Día, detalla que este ambicioso sistema de interconexión eléctrica estaría operando plenamente para el año 2031.
“El informe oficial concluye que no existen riesgos de seguridad nacional ni efectos negativos para la estabilidad técnica de la red eléctrica en la región”, destaca la publicación informativa.
¿Qué impacto tendrá este megaproyecto energético?
Según el permiso otorgado por las autoridades estadounidenses, la subsidiaria CTDC, de Atabey Capital, LLC, explicó que este cable submarino de corriente continua de alta tensión (HVDC) busca enlazar las redes de ambos países para garantizar estabilidad, redundancia y seguridad energética frente a crisis de generación.
La infraestructura operará con 320 kilovoltios (kV) y tendrá una capacidad masiva para transportar hasta 700 megavatios (MW) de electricidad en ambas direcciones, permitiendo el intercambio de energía sin interrumpir el servicio local en ninguna de las dos naciones.
“El sistema permitirá el reinicio rápido tras apagones generales (blackstart) en la red de Puerto Rico, utilizando la potencia disponible desde el sistema dominicano”, indica el documento técnico.
La urgencia de este cable submarino radica en que fenómenos naturales, como huracanes y sismos, suelen colapsar la infraestructura eléctrica tanto en República Dominicana como en la vecina isla, dejando a millones sin servicio.
“El Proyecto Hostos permitirá que RD y Puerto Rico se recuperen más rápido tras desastres naturales mediante esta línea de transmisión bidireccional que unifica las redes eléctricas de Puerto Rico y la República Dominicana. Si la generación falla en un lado, el otro país puede suministrar la energía necesaria de inmediato, blindando la resiliencia energética de las dos islas”, aseguran los promotores.
Además, se resalta que el Proyecto Hostos facilitará el acceso a energía más “confiable, económica y abundante, promoviendo la equidad energética” en toda la región del Caribe.
“Con esta interconexión, los países podrán compartir excedentes de energía y diversificar su matriz eléctrica, logrando el beneficio de vender electricidad sobrante entre sí”, subrayan.
¿Por dónde pasará el cable en República Dominicana?
Caribbean Transmission Development Company confirma que el cable atravesará el Canal de la Mona bajo el lecho marino y llegará a Mayagüez, Puerto Rico, específicamente al Puerto Sila María Calderón.
Allí se instalará una estación convertidora que se acoplará a la red actual en la subestación de Mayagüez TC, ubicada a poco más de un kilómetro de la costa.
En el territorio de la República Dominicana, la línea hará contacto en la zona de El Cabo, ubicada al sur del exclusivo sector de Cap Cana y al norte del Parque Nacional Punta Espada. Para proteger el entorno, se usará tecnología de perforación direccional horizontal (HDD).
Esta técnica de HDD permite realizar la conexión desde tierra hasta el fondo del mar mediante un túnel subterráneo, evitando daños superficiales en la costa y el ecosistema marino.
En el lado dominicano, la obra incluye una línea de transmisión terrestre de unos 104 kilómetros que conectará la zona de Cap Cana con San Pedro de Macorís, priorizando el uso de infraestructuras y derechos de vía ya existentes para minimizar el impacto.
“El Proyecto Hostos es versátil y podrá transportar energía de fuentes renovables como solar y eólica. Por su importancia estratégica, requiere permisos especiales de la Oficina de Gestión de Energía Oceánica (BOEM) para operar en aguas territoriales”, detallan los informes.
El diseño técnico consta de dos cables HVDC XLPE de alta tecnología, cada uno con una capacidad de +/-320 kV y conductores de alta potencia fabricados en cobre o aluminio de última generación.
Estos cables submarinos recorrerán una distancia de aproximadamente 91 millas (147 kilómetros), consolidando una de las mayores obras de infraestructura energética en la historia del Caribe.























