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El ministro de Educación, Luis Miguel de Camps, ordenó la suspensión inmediata de docencia en todas las zonas del país afectadas por inundaciones o riesgo crítico, como medida preventiva urgente para proteger a estudiantes y maestros ante las fuertes lluvias en República Dominicana.
La disposición oficial abarca al Gran Santo Domingo, San Cristóbal y Peravia, puntos más vulnerables por el mal tiempo. No obstante, la alerta es nacional y se aplica en cualquier provincia donde las condiciones climáticas representen un peligro inminente para la comunidad educativa.
De Camps explicó que la ejecución depende de los directores regionales y distritales, tanto en el sector público como privado, quienes tienen el mandato de evaluar el impacto de las precipitaciones en sus centros escolares.
“Para salvaguardar la vida de nuestros niños y familias, se instruye la suspensión de clases en lugares con amenaza de inundación”, afirmó el funcionario ante la situación de emergencia por los aguaceros.
El ministro reafirmó que esta medida busca prevenir tragedias y garantizar la seguridad de los alumnos frente al temporal que afecta gran parte del territorio dominicano.
Estas declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa El Día.























