Las devastadoras lluvias que azotan gran parte del territorio nacional han generado pérdidas millonarias en el sector agrícola y avícola de Valverde y Monte Cristi. El impacto ha golpeado duramente a decenas de productores de la Línea Noroeste, dejando además una estela de destrucción en infraestructuras y hogares.
En el municipio de Villa Vásquez, el alcalde Jenrry Castro informó sobre los graves estragos causados por los aguaceros. Entre las afectaciones, resalta el colapso de una pared del estadio de béisbol Antulio Martínez, sumado a inundaciones críticas en vías principales y viviendas de sectores como La Colonia, Barrio Sur y la céntrica avenida Libertad.
“El desplome de la pared del play es consecuencia de las fuertes precipitaciones y el deterioro estructural, lo que nos obliga a una reconstrucción total”, explicó el edil ante la emergencia.
Colapso de una pared del play de béisbol Antulio Martínez tras las intensas lluvias en la Línea Noroeste.
Castro advirtió que el sistema cloacal en La Colonia colapsó debido a la acumulación masiva de desechos sólidos arrastrados por las riadas. “Desde la madrugada nos mantenemos en las calles, supervisando los daños para ofrecer respuestas rápidas a nuestra comunidad”, aseguró.
Productores reportan un panorama desolador: las cosechas de cebolla han quedado bajo agua debido a la saturación de los suelos, eliminando gran parte de la capacidad productiva de la región.
La crisis se extiende al sector avícola, donde las granjas de gallinas han sufrido daños críticos, amenazando el abastecimiento de huevos y carne, pilares económicos de estas provincias.
En Laguna Salada, Valverde, el productor Manuel Cruz Rodríguez lamentó la pérdida total de su cosecha tras el paso de las lluvias y una inusual granizada que inundó 38 tareas sembradas. Ante este desastre, solicitó el auxilio urgente del Ministerio de Agricultura para recuperar su inversión.
La tragedia alcanzó niveles alarmantes en la misma comunidad, donde más de 11,000 pollos perecieron ahogados tras el desbordamiento de una cañada que inundó la granja de Juan Antonio Cerda, quien ahora clama por la intervención inmediata del Gobierno dominicano ante la magnitud de las pérdidas.























