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Cientos de vacacionistas que eligieron la provincia San José de Ocoa durante esta Semana Santa, considerada un paraíso entre montañas, se encuentran atrapados debido a la peligrosa crecida del río Nizao, lo que les impide regresar a sus hogares y genera angustia en sus familias.
El desbordamiento repentino del afluente ocurrió cerca de las 8:00 de la noche de este Sábado Santo, dejando a turistas que regresaban de realizar turismo ecológico totalmente varados en comunidades que han quedado incomunicadas por la fuerza del agua.
El alcalde de Rancho Arriba, Alcedo de los Santos, confirmó la crítica situación al periódico Hoy y expresó su preocupación ante la falta de comunicación de los afectados. Su familia se debe estar preocupando porque los teléfonos se están descargando, advirtió.
Hay personas vacacionando en esa zona que están atrapadas; una gran parte de esos ciudadanos no podrá regresar a tiempo a sus destinos. Hoy continúa la lluvia y siguen del otro lado del río, indicó el funcionario.
Caos por crecida del río Nizao en Ocoa
Muchas de estas personas permanecen en comunidades que han quedado totalmente aisladas tras el aumento del caudal del río.
Claman por ayuda y equipos para rescatar a los afectados
De los Santos señaló que han solicitado de emergencia una retroexcavadora para poder asistir en el traslado seguro de las personas que no pueden cruzar.
Necesitamos ver cómo esa gente llega a su destino sin ningún tipo de riesgos, expresó el edil.
Aunque el nivel del agua ha bajado ligeramente y algunos vehículos lograron salir a flote, el cruce sigue siendo imposible y de alto peligro.
El alcalde hizo un llamado urgente a las autoridades nacionales para que envíen los equipos necesarios que permitan restablecer el paso lo antes posible.
Asimismo, manifestó su preocupación por el retorno de los vacacionistas, quienes deben reintegrarse a sus labores este lunes mientras las lluvias no cesan en la zona montañosa.
Desastre en Ocoa tras desborde del Nizao
Alerta por desbordamiento del río
El río Nizao, a su paso por la comunidad de Montenegro, en Rancho Arriba, se desbordó causando estragos, dejando más de una decena de vehículos varados y otros han sido arrastrados por la fuerte corriente.
De acuerdo con denuncias enviadas al periódico Hoy, vacacionistas y comunitarios quedaron atrapados sin salida, enfrentando la dura realidad de pasar la noche a la intemperie.
La dramática situación reaviva el histórico reclamo de los habitantes por la construcción de un puente que garantice una vía segura y evite estas tragedias recurrentes cada vez que llueve en la zona.























