A más de un mes y medio de la trágica muerte de la bebé Jazlin Isabella Graciano de la Cruz, mientras estaba bajo custodia del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), sus familiares denuncian un total silencio oficial y falta de respuestas claras sobre las circunstancias reales del deceso.
Reafirman que ni el Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes ni la magistrada a cargo de la investigación han ofrecido información oficial, pese a reiteradas y desesperadas solicitudes.
La bebé de apenas tres meses, bajo custodia de Conani por presunta situación de riesgo familiar, falleció el pasado 16 de octubre de 2025 en un lugar de paso en Santiago. La menor fue trasladada al albergue Fundación Red de Misericordia, donde la encontraron inconsciente y declarada muerta poco después.
Este jueves, la destacada activista Rebeca Enríquez, presidenta nacional de la Fundación Derechos Humanos Global y Unidos por los Derechos Humanos, se reunió con el desconsolado padre y la abuela de la bebé para conocer de cerca la dramática situación y apoyar a la familia en su incansable búsqueda de respuestas y justicia.
Tras el emotivo encuentro, la activista se dirigió junto a los parientes al lugar de paso en Santiago donde ocurrió el lamentable hecho. Allí, al interrogar a la directora del centro, esta se excusó diciendo que no puede ofrecer detalles por la supuesta investigación del Ministerio Público. Para colmo, se reveló que el establecimiento ¡no cuenta con cámaras de seguridad!, aunque aseguraron que “más adelante” serán instaladas.
Enríquez calificó de “alarmante” la incapacidad del centro para precisar cuántos niños están bajo responsabilidad del Estado, mientras confirmó que ¡recibe 12 millones de pesos al año para su funcionamiento! La activista enfatizó que esos millonarios recursos deberían destinarse a crear centros de paso estatales y eliminar la peligrosa dependencia de instituciones privadas.
La voz de los derechos humanos expresó profunda preocupación por el opaco manejo de este y otros casos similares en el país, destacando que en múltiples centros han ocurrido muertes de menores sin registros audiovisuales que aclaren lo sucedido. “Es hora de que el Estado dominicano, de una vez por todas, conecte sus acciones con sus palabras y garantice VERDADERAMENTE la protección y seguridad de nuestra niñez”, sentenció con firmeza.
Mientras tanto, la devastada familia de la pequeña Jazlin clama por respuestas sobre cómo y por qué murió la bebé bajo la custodia del propio Estado dominicano.























