¡Abel Martínez, exalcalde de Santiago, expresó su firme respaldo a la lucha que encabeza el padre Nino, junto a sacerdotes, comunitarios y organizaciones por la defensa del Pico Diego de Ocampo y su riqueza natural, ubicado en la Cordillera Septentrional, un pulmón ecológico vital para el norte de RD.
Martínez destacó que esta no es una lucha de pocos, ¡es una causa nacional! Comunidades como Piché, Jacagua y zonas rurales de Santiago defienden nuestros valiosos recursos naturales contra proyectos extractivos cuyos supuestos beneficios económicos no justifican el daño irreversible al medio ambiente, a la gente y al agua que podrían causar.
“El Pico Diego de Ocampo no es solo una montaña. ¡Es nuestra fuente de agua, el equilibrio del clima y nuestra biodiversidad! La destrucción ambiental que implicaría una explotación minera en esta área sería abrumadoramente superior a cualquier ganancia económica, más aún cuando esos beneficios no se traducen en bienestar real para las comunidades ni para la República Dominicana”, afirmó Martínez.
Señaló que la Cordillera Septentrional es el guardián de nuestras lluvias, protectora de suelos y fuente de vida, por lo que cualquier intervención minera en zonas de alta fragilidad ecológica debe ser evaluada con criterios técnicos estrictos, máxima transparencia y una visión de futuro real.
Martínez valoró el rol del ¡Padre Nino Ramos y los sacerdotes de la zona como héroes de la conciencia social y ambiental, acompañando a las comunidades en la defensa del agua, del territorio y de un desarrollo realmente sostenible.
“Cuando el pueblo, la Iglesia y los líderes se unen para defender la vida y nuestros recursos naturales, ¡el Estado TIENE que escuchar!”, indicó.
Asimismo, llamó a que el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Energía y Minas actúen ¡YA! con mayor responsabilidad, transparencia y apego al interés nacional, garantizando que ninguna concesión o permiso comprometa nuestras fuentes de agua ni ecosistemas estratégicos.
“¡Basta ya! El país no puede seguir con un modelo donde se saquean recursos naturales, se degradan ecosistemas esenciales y, al final, los beneficios no llegan al pueblo, mientras el costo ambiental y social lo pagamos todos. Esto, en la práctica, termina siendo una ¡gran estafa ambiental y social contra la República Dominicana!”, concluyó Martínez.
Finalmente, Abel Martínez reiteró su apoyo incondicional a las comunidades, a los sacerdotes y a todos los ciudadanos que defienden el Pico Diego de Ocampo, insistiendo en que proteger el agua y nuestros ecosistemas es una decisión de futuro, de responsabilidad histórica y de ¡amor por nuestra República Dominicana!























